domingo, 4 de noviembre de 2007

Praga, sobran palabras.....

















Queridos viajeros, para citar solamente unas pocas razones por las que viajar a Praga, tendría que pasarme varios días, como solo dispongo de este blog, voy a pasar a hacer un breve resumen de los puntos más destacados de esta increible pero cierta ciudad.
Comenzamos:
A unos 300 kilómetros de Viena, 400 de Berlín, 1.000 de París y 2.300 de Madrid se halla Praga, una ciudad que conserva un notable sabor artístico e histórico.
La urbe tiene algo más de un millón de habitantes y es la capital de la república Checa. El núcleo principal de la ciudad de Praga está incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1992. Ocupa una superficie de 496 kilómetros cuadrados.



El Ayuntamiento con su emblemático reloj astrológico:



Es de estilo gótico relativamente primitivo, y aparte de su interés histórico y arquitectónico alberga importantes manuscritos hebreos y el famoso estandarte de los judíos de la ciudad.

El Ayuntamiento fue fundado en 1338 como sede de la Administración Autónoma de la Ciudad Vieja. La parte más antigua del edificio, de estilo gótico, con una torre y una capilla de mirador adornada con abundantes ornamentos, data de la segunda mitad del siglo XIV. Doce apóstoles comparecen en el Reloj Astronómico (construido a principios del siglo XV) cada hora desde las 9:00 hasta las 21:00 horas. En la parte inferior del edificio está colocado un calendario con zodíaco del autor Josef Mánes (1865). El ala oriental del Ayuntamiento, de estilo neogótico, fue destruida el 8 de mayo de 1945, en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, y hasta hoy en día no ha sido renovada.


Catedral de San Vito:
Aquí hubo una rotonda románica, donde pereció San Wenceslao, asesinado por su hermano.
En el siglo XIV se levantó una iglesia gótica por orden de Juan de Luxemburgo, siguiendo planos de Matías de Arras, arquitecto francés.


La catedral quedó inacabada. Comprendía la cabecera u terminaba a la altura de la gran torre. Fue terminada en el siglo XIX y XX, siguiendo el estilo gótico. Estas obras de finalización duraron de 1972 a 1929.
La portada, de dos airosas torres de 80 metros de altura, es del siglo XX. Tiene interesantes puertas de bronce. La torre más elevada, de unos 100 metros, es gótica y corresponde a la fachada primitiva. Está finalizada con un chapitel barroco.
La gran torre se halla al lado de la Puerta Dorada, entrada principal hasta el siglo XIX. Es de notable interés. En ella hay un bello mosaico del Juicio Final.
Entre las dependencias resaltables estás la capilla de San Wenceslao. Donde se ve una aldaba a la que se asió el Santo cuando era asesinado. Es una dependencia llena de color, con frescos góticos,


Palacio Real de Praga.



Desde el siglo XI este es un palacio sede de los príncipes y reyes del territorio. Es su base es románico pero fue incorporando construcciones de épocas posteriores.


Aquí está el origen de la famosa guerra de los treinta años, pues fue en este edificio donde los revueltos protestantes defenestraron a unos gobernantes católicos de los Habsburgo, en 1618, dando origen a un sangriento conflicto que asoló a buena parte de Europa Central.
Lo más espectacular el salón de Vladislav, gótico, en el que se celebraban justas caballerescas, y al que se accede por una grandiosa escalera gótica. La magnífica dependencia tiene 63 metros de largo por 16 de ancho y una notable bóveda.
Otras dependencias del palacio son la Dieta, parlamento medieval, y la capilla de Todos los Santos, originariamente gótica, pero reformada con aires de renacimiento y barrocos, tras un incendio habido en el siglo XVI.



Loreto (¿cómo no iba a ir?)





Uno de los edificios más notables de la ciudad de Praga es el Loreto, de aires barrocos, obra básicamente de los siglos XVII y XVIII, centro de peregrinación mariana.


Una leyenda decía que los ángeles trasladaron a la ciudad italiana de Loreto la casa original de la Virgen, para salvarla de peligros externos. En el siglo XVII se difundió esta leyenda y se construyeron réplicas de la casa de Loreto.
En Praga se hizo una Santa Casa de la Virgen y en torno a ella un magnífico conjunto monumental de ampulosidad barroca. En el medio de la fachada se alza un campanario de cúpula bulbosa con 27 campanas.
El edificio tiene interés, el Tesoro de Loreto es muy valioso, especialmente por una custodia monumental bañada en oro y con 6.222 diamantes.


El Barrio Judío:


Al norte de la llamada Ciudad Vieja de Praga, ocupando un recodo junto al cauce del río, aparece el viejo barrio judío, de trascendencia histórica.
Cerca del viejo Ayuntamiento judío, está una serie de sinagogas que encierran un espacio en forma de ele mayúscula que es un antiguo cementerio, en el que se apiñan millares de lápidas.
Es un punto singular. Aquí, desde 1478 se enterraban a las gentes judías(era el único lugar donde se les podía enterrar) y estuvo en activo hasta finales del XVIII. Se calcula que puede haber enterrados allí 100.000 cuerpos. Algunas lápidas de nobles y rabinos tienen cierto interés. Este es un lugar caótico. La falta de espacio hace que se apilaran los enterramientos hasta en doce niveles y las estelas se agolpan unas a la orilla de otras, hasta 12.000.

Es de estilo gótico relativamente primitivo, y aparte de su interés histórico y arquitectónico alberga importantes manuscritos hebreos y el famoso estandarte de los judíos de la ciudad.

Bueno, ternimo diciendo que en cuanto se disponga de tiempo se debe ir a Praga es una especie de deber sagrado :)












Saludos.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Oh! como me iba a dejar París

La Ciudad Luz me toca ahora como recomendación para el puente de la constitución para todo aquel que este enamorado o que pretenda encontrar el amor. Como dice el poeta, en Paris siempre encuentras el amor porque aunque vuelvas solo volverás enamorado de la ciudad.

París, una de las ciudades más bellas del mundo, la más visitada, y probablemente la más romántica de las que pueblan el planeta, hace honor a su fama y no defrauda a nadie que acude a visitarla, sin que más bien, a la hora de partir el viajero siente tener que partir, y lamente no disponer de más tiempo (o dinero) para volver en seguida o quedarse más tiempo en una ciudad mágica, con un encanto especial que se percibe en cada esquina, cada plaza, o simplemente en cada uno de sus cafés.

A diferencia de otras grandes ciudades europeas, París no tiene un "centro" definido alrededor del cual se expande la ciudad, más bien todo París es "centro", y esto es debido a que París no ha ido absorbiendo las pequeñas ciudades que se encontraban a sus afueras, sino que estas han mantenido su independencia administrativa pese a que el límite entre una de estas pequeñas ciudades y la gran ciudad de París es tan solo un paso de peatones.

En la imagen de la derecha, por cierto, os dejo una vista aerea de París desde La Catedral de Notre Dame, incluyendo una de las gárgolas que todos conocemos de cierto relato de literatura fantástica.


El hecho de permanecer "encerrada" desde hace tiempo hace que todo París tenga un aspecto antíguo y clásico, y que un paseo por París sea un paseo por un lugar donde el tiempo no parece existir, donde pese al bullicio y al movimiento propio de una de las ciudades más importantes del mundo el visitante tendrá la sensación de encontrarse en un lugar que no ha cambiado durante décadas o incluso siglos.

Yo creo, que solo por tener el privilegio de ver en directo la Torre Eiffel, ya merece la pena el viaje (lo de la pena es una expresión claro está).

Aquí os dejo algunos datos curiosos sobre ésta magnífica Torre, que es lo que es :): Cuando fue construida era el monumento más alto del mundo, con 300 metros de altura (si se suma la antena de radio que se encuentra en su cúspide, su altura es de 324 metros). Cuando la construyeron, la torre pesaba alrededor de 7.300 toneladas, si bien hoy en día se calcula su peso en más de 10.000 (debido al museo, restaurantes, almacenes y tiendas que alberga).

Estaba previsto que la torre alcanzase los 350 metros de altura, pero los vecinos se alarmaron por la amenaza de que un edificio tan alto y construido sin apenas piedras pudiera caerse, y se manifestaron, provocando un cambio de planes. Los 24 últimos metros corresponden a una antena de radio que fue añadida mucho después.

En cuanto a la integración ambiental, la cúspide de la Torre Eiffel puede acercarse o alejarse del suelo unos ocho centímetros, debido a la dilatación térmica del metal que la compone. De acuerdo al sitio oficial del monumento, para alcanzar la cima hay que recorrer 1665 escalones (y no 1792, número que algunos toman por cierto en alusión al año de la instauración de la Primera República Francesa).

El mantenimiento de la torre incluye la aplicación de cincuenta toneladas de pintura, cada cinco años, a efectos de protegerla de la corrosión. En ocasiones, se cambia el color de la pintura (en 2005 la torre mostraba una tonalidad parda). En el primer piso, hay consolas que permiten votar la elección del futuro color de la estructura. El color original de la torre fue el amarillo, aunque hoy en día no quede nada de él.

Se considera que, aproximadamente, la mitad de las uniones con las que cuenta la estructura (mediante roblones) están realizadas por motivos de seguridad, es decir, que la torre se mantendría en pie aunque fallaran la mitad de las uniones entre sus piezas. Esto garantizó desde el principio la fiabilidad de la Torre, dado a que en el momento de su construcción muchos parisinos tenían miedo de que pudiera caerse originando una catástrofe. Entre 1889 y el año 2004, la Torre Eiffel recibió más de 200 millones de visitantes provenientes de todas partes del mundo. La Torre Eiffel es el lugar más visitado del mundo.

Además, en la parte superior se puede encontrar un mirador desde el cual se tiene una espectacular vista de la ciudad de París; y al mismo tiempo se encuentra detallada la distancia a la cual estan distintas ciudades del mundo así como su ubicación. Resumiendo, una de las maravillas de la humanidad.

La Rusia Imperial





Sé, ya sé que suena fuerte lejano y fría pero no podéis quedaros sin darle una oportunidad e este gran pais. Para ir introduciendo datos decir que, el territorio de Rusia ocupa aproximadamente 1/6 parte del mundo y que tiene nada más y nada menos que 11 husos horarios.

Si tenemos que elegir una ciudad nos quedaremos, como no, con San Petersburgo, en varias publicaciones podrias leer que la poblacion de San Petersburgo está entre 5 y 6 milliones de habitantes, aunque actualmente la ciudad está creciendo y anda por los 9 miliones de habitantes.
Esta ciudad ocupa el territorio mas de 580 km cuadrados y se encuentra situada en el mar Baltico en la cuenca del rio Neva, tiene cerca de 400 puentes, 21 de ellos se suben para dejar a pasar a los barcos.

San Petersburgo fue fundado sobre el río Neva, en la desembocadura de este al golfo de Finlandia por Pedro el Grande en 1703 como una fortaleza, ciudad "reyal", puerto («ventana a Europa, a través de la cual llegarán a Rusia el comercio y la cultura occidental»). Pedro Grande prestaba mucha atencion a posibilidad de comunicacion con Europa y el resto del mundo. De hecho, él mismo puso la primera piedra.



Construir la ciudad exigió un gran esfuerzo: se ordenó a los nobles que abandonaran Moscú y se trasladaran a San Petersburgo, perecieron miles de siervos, se prohibieron las construcciones de piedra en otras partes, y cada visitante tenía que pagar un impuesto en forma de varias rocas grandes.


El esplendor de la Rusia imperial es evidente en la arquitectura de San Petersburgo, y no en menor medida el del Palacio de Invierno, cuyos majestuosos salones asistieron irónicamente al nacimiento de un nuevo orden en Rusia en 1917, con la expulsión, por parte de los guardias rojos, de los últimos y agotados miembros del gobierno provisional.

A esta ciudad se la suele llamar «Venecia del Norte». La originalidad de San Petersburgo consiste en que ésted no se parece a ninguna ciudad rusa, tampoco europea, ante todo porque construyeron la nueva capital de Rusia, junto con artistas rusos los arquitectos de varios países de Europa. Todas las tendencias arquitectónicas de la época que hicieron su aparición en el mundo encontraron su reflejo en el panorama urbanístico de Petersburgo. La ciudad forma un conjunto sin par con toda una seria de palacios suburbanos, fincas y maravillosos parques. Peterhof de Pedro, Tsarskoye Seló de Catalina, Páviovsk de Pablo, Oranienbaum de Pedro Tercero.

Hoy día San Petersburgo es un gran centro industrial, científico, cultural y de negocio de la Rusia nueva, que cuenta con más de 9 millones de habitantes. La ciudad es el centro de una zona económica libre.